POSTULADOS FILOSÓFICOS

Humanismo: (Burrhus Frederich Skinner (1904-1990), psicólogo estadounidense). Es un acto de formación y reencuentro del hombre con su esencia; consiste en reflexionar y velar porque el hombre se eduque humano y no un inhumano o un bárbaro, es decir, fuera de sus valores y esencia. Sin embargo, el humanismo va más allá de lo que cultural e históricamente se ha planteado. Significa un profundo conocimiento del ser humano, educado en valores, con características intelectuales que se pueden cultivar y acrecentar, con sentimientos, emociones, programas educativos acordes a una necesidad social y humana y necesidades físicas de espiritualidad y de sociabilidad.

Pragmatismo: (John Dewey). Todo conocimiento es práctico si sirve de algo. El pensamiento constituye para todo un instrumento destinado a resolver los problemas de la experiencia y el conocimiento es la acumulación de sabiduría que genera la resolución de esos problemas.  Dewey afirmaba que los niños no llegaban a la escuela como limpias pizarras pasivas en las que los maestros pudieran escribir las lecciones de la civilización. Cuando el niño llega al aula “ya es intensamente activo y el cometido de la educación consiste en tomar a su cargo esta actividad y orientarla”.

Racionalismo: (René Descartes) es un movimiento que tiene a la razón como pilar y sostén. Esta filosofía, surgida en el siglo XVII y con manifestaciones en diversas ramas del arte, sostiene que el raciocinio es la principal herramienta para generar saber, dejando a la percepción y la experiencia en un segundo plano. Los hombres son seres racionales que poseen en sí mismos capacidades para hallar la verdad.

Empirismo: (John Locke) es una teoría filosófica que enfatiza el papel de la experiencia, ligada a la percepción sensorial, en la formación del conocimiento. Para el empirismo más extremo, la experiencia es la base de todo conocimiento, no sólo en cuanto a su origen sino también en cuanto a su contenido. Se parte del mundo sensible para formar los conceptos y estos encuentran en lo sensible su justificación y su limitación.

Estos principios se conjugan para lograr que la comunidad educativa refuerce los valores de: el respeto, la responsabilidad, la solidaridad, la tolerancia y la honestidad.